Las Redes Sociales

Publicado el 04/07/2018 | [0] Comentarios

El teléfono inteligente y las aplicaciones han cambiado la forma de comunicarse.

Vivimos en un mundo conectado todo el tiempo a internet, esa autopista infinita del ciberespacio. Los jóvenes de hoy en día no ven ni leen ni escuchan con interés las noticias que producen los medios de comunicación tradicionales; su actitud frente a los medios, como principal fuente de información, es radicalmente contraria a la postura de las anteriores generaciones.

A la actual generación de jóvenes les importa poco las noticias que comunican la televisión, la radio y los diarios. En cambio, les llama poderosamente la atención la información que circula en Facebook, Twitter, Instagram, YouTube, entre otras redes sociales. Facebook opera como una fuente de información y de formación de opinión de millones de personas alrededor del planeta.

Al grueso de los jóvenes catalogados como nativos digitales o también llamados "millennials" (nacidos en plena era digital, a partir del año de 1980 hasta la fecha de hoy) siente alergia por los medios de comunicación tradicionales, además de experimentar desconfianza hacia ellos.

Y la verdad es que no les creen nada. A los adolescentes no les interesa demasiado tener un televisor en casa, una radio para informarse, un juguete tradicional o una bicicleta para divertirse, por ejemplo, sino un smartphone o una tablet.

Sin lugar a dudas, hay un descontento general entre los jóvenes, una insatisfacción diluida a lo largo y ancho de la generación de los millennials, principales usuarios de las redes sociales. Juzgan que sus necesidades comunicativas, e incluso educativas y laborales, nunca fueron satisfechas por los medios de comunicación masivos.

En los susodichos medios de comunicación hay copiosa cultura basura y prima la exclusividad. Sin embargo, las herramientas digitales (tales como Instagram y Facebook, la más popular de todas) no poseen semejante característica de exclusión.

Cualquier mortal puede tener su propio canal en YouTube, publicar vídeos, hacerse youtuber y, con dedicación y esfuerzo, volverse una celebridad del mundo digital.

En efecto, los jóvenes cibernautas, activistas digitales, muy ciberhabilidosos, han logrado comprender y estimar en su justo valor el inconformismo que circula en las redes sociales, expresando las emociones, sentimientos y sensaciones de los usuarios.

Puede declararse que los blogueros son, en el mejor de los casos, una especie de informadores, reveladores de la verdad, formadores de opinión y guías de conductas.

Mediante sus propias interpretaciones y valoraciones de los hechos objetivos, los blogueros desarrollan un grado de influencia social.

La empatía es la cualidad indispensable para interactuar (o conectar) con los seguidores, y lograr la conversión de los usuarios en los consabidos ecosistemas digitales.

Mientras más audiencia se consiga, mayor será la evangelización y más largo será el eco electrónico de los likes, mecanismo ampliamente conocido para medir el alcance de la simpatía, el nivel de popularidad o el margen de conexión de los suscriptores con la propuesta planteada.

Los blogueros orientan actitudes sociales -y, en ocasiones, construyen lazos de interrelación perdurables-, a fin de establecer un estado de opinión pública conveniente a sus juicios y conclusiones.

Por otra parte, los medios de comunicación tradicionales no saben cómo competir o, al menos, cómo aprovechar determinadas herramientas de internet, tales como Instagram o LinkedIn, por solo citar un par.

Instagram, la red social y aplicación móvil especializada en la publicación de fotografías y vídeos es la responsable de haber propiciado la quiebra y posterior reingeniería del emporio fotográfico de Kodak. Facebook y Google les han arrebatado a los medios de comunicación tradicionales una porción destacada del dinero que percibían por concepto de publicidad.

En nuestros días, Facebook es lo más similar a una agencia de noticias. Hoy por hoy cualquier persona puede transmitir un acontecimiento histórico a través de un teléfono móvil en tiempo real para el mundo entero desde el sitio de los hechos, y sin importar qué tan remoto se encuentre el lugar, e incluso sin aplicar ningún filtro previo a las noticias para difundirlas.

Aseguran los expertos que la viralización en las redes sociales, es una forma de pago y también de agradecimiento por parte de los usuarios digitales. Los lectores sí saben agradecer la comunicación alternativa, esto es, la información independiente, pronta y veraz, sobre todas las cosas.

La forma instantánea de la divulgación de la información entre los usuarios de las redes sociales y el hecho de compartirla, la brevedad para propagarse, es difícil de igualar y probablemente imposible de superar por parte de los medios de comunicación tradicionales. El abismo que separa a las redes sociales de los medios de comunicación tradicionales es del cielo a la tierra. 

En definitiva, las herramientas digitales les han sacado una ventaja inimaginable a los medios de comunicación masivos. Y es en esa ventaja, justamente, donde radica el poder de las redes sociales.

Posteado por: LMP

Fuente: Fernán Medrano

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